Me gustó la foto. ¿Ridícula? No lo se. Puedes pensar lo que quieras. Pero me dió a a entender algo que sucede con frecuencia: esconder la cabeza, huir de la realidad, intentar vivir en una realidad virtual que no quiere saber nada, o pretende olvidar la vida real que "sufrimos".De esta forma, los fines de semana son para olvidarnos de esa "espantosa vida"; hay que procurar "disfrutar" a cualquier precio, no importa con quién o cómo, de los efectos que tenga o de los desamores que probemos; navegar por internet sin rumbo, chatear o ultilizar el messenger "a destajo" lo utilizamos casi, casi... para cambiar de personalidad, y probar todo tipo de aventuras o aventurillas que nos sacan de la "aburrida y rutinaria" vida que vivimos, etc.
Me acordé de aquellas palabras que Lope: "A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo, me bastan mis pensamientos", ¿andamos sólos?
Realmente cuando me hablan de soledad leo caras de armagura, y recuerdo lo que decía Teresa de Jesús: "Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta". BuscaLe y verás como tu soledad torna en alegría, en una alegría que las cosas de este mundo no pueden dar. Un saludo