domingo, 6 de enero de 2013

En la Epifanía

Christus appáruit nobis: venite, adorémus!
Leía esta mañana una de las homilías de Benedicto XVI el día de la Epifania, y quería compartirlas contigo. Me han hecho mucho bien.
"Pero, al ser hombres sabios, sabían también que no es con un telescopio cualquiera, sino con los ojos profundos de la razón en busca del sentido último de la realidad y con el deseo de Dios, suscitado por la fe, como es posible encontrarlo, más aún, como resulta posible que Dios se acerque a nosotros. El universo no es el resultado de la casualidad, como algunos quieren hacernos creer. Al contemplarlo, se nos invita a leer en él algo profundo: la sabiduría del Creador, la inagotable fantasía de Dios, su infinito amor a nosotros. No deberíamos permitir que limiten nuestra mente teorías que siempre llegan sólo hasta cierto punto y que —si las miramos bien— de ningún modo están en conflicto con la fe, pero no logran explicar el sentido último de la realidad. En la belleza del mundo, en su misterio, en su grandeza y en su racionalidad no podemos menos de leer la racionalidad eterna, y no podemos menos de dejarnos guiar por ella hasta el único Dios, creador del cielo y de la tierra. Si tenemos esta mirada, veremos que el que creó el mundo y el que nació en una cueva en Belén y sigue habitando entre nosotros en la Eucaristía son el mismo Dios vivo, que nos interpela, nos ama y quiere llevarnos a la vida eterna."
Un saludo.

sábado, 5 de enero de 2013

Feliz Año Nuevo 2013

Parece mentira, pero aquí estamos de nuevo. Nunca me he olvidado del Blog, y más de una vez he intentado volver a escribir, pero no fui capaz.
Aprovecho estos días para hacerlo por primera vez en el año 2013; espero poder poner mas de una entrada al mes, ¿quizás una por semana, o incluso dos? No lo sé. Lo que sí sé, es que no quiero dejarlo.

Estos días he podido hacer algo de oración delante del Belén. Me ha hecho mucho bien volver a contemplar al Enmanuel (Dios con nosotros), y considerar la grandeza y la humildad de Dios que tan bien expone San Pablo en el himno a los Filipenses (Fil, 2-5-11), y aprender tanto del Niño Dios. Me ha entusiasmado un video en el que se canta sobre el Enmanuel que te añado. Que lo disfrutes.

sábado, 4 de agosto de 2012

Vacaciones ¿merecidas?


Estoy disfrutando de unos días de vacaciones, en compañía de un buen grupo de amigos. No son días de "no hacer nada", sino hacer otras cosas más relajantes, con un ritmo distinto, con tiempo para la oración serena, para la convivencia, para la lectura reflexiva, para el deporte y los paseos, etc.
¡Alucina!, nada menos que en Calamocha, cerca de Teruel (sí  ¡¡¡Teruel existe!!!), y en compañía de buenos amigos; algunos de ellos hacía tiempo que no los veía.
Me preguntaba si son merecidas estas vacaciones. La verdad es que al ver tantas y tantas familias que no han podido salir de vacaciones, porque el presupuesto no da y la crisis sigue siendo tremenda, me daba un poco de vergüenza estar estos días fuera de casa.
Por esto, me cuestionaba si son merecidas o no. La verdad es que prefiero no contestar a esa pregunta, precisamente porque soy el menos adecuado para hacerlo.
Eso sí, estoy seguro de que estos días me servirán -me tiene que servir- para salir fortalecido y con ánimo a comenzar un nuevo curso, que ya tengo ganas de que comience.
Un saludo.

martes, 19 de junio de 2012

Fin de Curso

Esto está acabado. Hoy es el último día que voy al cole. Mis alumnos/as de Educación Infantil están "revolucionados", porque les quedan dos días de clase, y ya se ven en la playa, piscina o similar.
Hoy conseguí a duras penas darles la última plática a los de 5-6 años, los y las que pasan a Educación Primaria (los "mayores" como ellos dicen), y que están deseando ya ejercer de mayores.
Me hizo pensar “eso” de ser mayores, porque no es sencillo "madurar", y sobre todo, comportarse como personas maduras, responsables, en las que los demás se puedan apoyar.
Quizás valga la pena considerar que es cuestión de tiempo (aunque sólo el tiempo no madura), pero sobre todo de trabajo, y añado yo, de oración.
En los días monótonos, y en los días en los que no te levantarías de la cama, hay que estar firmes, seguros, ser fuertes para quienes lo necesiten.
Me encanta esta canción de los Chicos del Coro que tengo grabada y he oído cientos de veces. A ver si te gusta.
Un saludo.

miércoles, 6 de junio de 2012

¡Hace 40 años!

Te animo a verlo, y asi podrás preparar la Solemnidad del Corpus Christi, ya la celebres mañana Jueves o el Domingo próximo. Tuve la oportunidad de escuchar "en vivo y en directo" a San Josemaría en el año 1972, y te aseguro que lo vivido en aquellas dos tertulias en las que pude estar, no se me ha borrado de la memoria, y han pasado ¡40 años!

domingo, 3 de junio de 2012

La amistad

Ya sé que llevo muchísimo tiempo sin añadir nada, pero hoy he visto este video y me ha gustado. No quiero con ello hacer propaganda de Mahou ni mucho menos, sino hacer un elogio a la amistad y a la familia, pues cuando uno tiene verdaderos amigos, los cuida, es sincero con ellos, verdaderamente -como dice la Sagrada Escritura- tiene un tesoro. El video es simpático y merece la pena verlo. Un saludo.

martes, 20 de marzo de 2012

Y tu ¿Porqué no?

Me gustan los vídeos, testimonios que gente que vive una vocación, un camino. No se si convencen, si tienen "fuerza" sus testimonios, pero lo que si te puedo decir es que esta es una vocación que compensa, que vale la pena..., después de 28 años no puedo decir otra cosa, y eso que pasas momentos mas o momentos difíciles, pero siempre felices. Además, estás seguro de una cosa: El siempre está contigo, también cuando te parece que está lejos.
Un saludo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

El valor del ejemplo

De verdad que voy a seguir con el blog, pero lo que no resulta sencillo es encontarle hueco. Algunos me habéis pedido que siga, voy a intentarlo.
De momento, os hago partícipes de un vídeo que me ha encantado, porque manifiesta el "valor del ejemplo". Una obra buena siempre tiene su repercusión, y se da eso tan viejo como cierto de la "Comunión de los santos", si nosotros nos portamos bien, otros muchos se benefician de nuestro bien, aunque ni nos enteremos.
Una vez más, un saludo, y aquí estamos de nuevo.

martes, 14 de febrero de 2012

Aquí seguimos

Aunque no os lo creáis estoy vivo! Pido mil veces perdón por no haber atendido el blog en meses. Algunos me lo han recordado, se lo agradezco. Espero a partir de ahora retomarlo. No es que tenga más tiempo, pero las ganas no me faltan.
Solo es un re-comienzo. Gracias

martes, 10 de mayo de 2011

Alexia

El próximo viernes día 13 se estrena el cortometraje Alexia, que he tenido la oportunidad de ver. Merece la pena verla, porque da una visión real de esta niña, y ayuda muchísimo a comprender cómo se puede llevar el dolor con alegría, si verdaderamente hay detrás una familia que apoya. Te animo a que veas el trailer y animes a pedirla que la pongan en tu ciudad, sino fuera así. Un saludo.




ALEXIA - TRAILER from formato on Vimeo.

viernes, 29 de abril de 2011

Me quedé con las ganas

Me he quedado con las ganas de poder ir este domingo a Roma a la Beatificación de Juan Pablo II.
Bueno, perdón que no haya dado “señales de vida” en estas semanas, y de que haya olvidado casi que tengo un blog que atender. No hay excusas aunque podría decir muchas cosas para defenderme.
Pienso seguir, sea como sea, pero pienso seguir.
Para mi Juan Pablo II es especial (me parece que lo es para muchas personas), pero el hecho de que sea el Papa que me ordenó sacerdote en Roma (el próximo día 31 de mayo, van a cumplirse 27 años), supone un “especial” agradecimiento hacia este Papa, al que pude seguir en muchas ocasiones: Roma, Santiago de Compostela, Lourdes, Zaragoza, Madrid, etc., del que tanto aprendí, el que alimentó tantas veces mi oración con sus escritos, el que me enseñó a amar mi sacerdocio, a celebrar la Misa con pasión, a vivir el desprendimiento, a amar a los sacerdotes, etc., etc.
Ya tengo en mi mochila una doble responsabilidad, que no se si seré capaz de llegar a estar a la altura: haber conocido en vida a dos santos, ya reconocidos en el santoral cristiano: San Josemaría Escrivá y el Beato Juan Pablo II. ¡Ahí queda eso! Pero a mí –felizmente- me compromete.
Un saludo.

viernes, 25 de febrero de 2011

There be dragons

He tenido la gran suerte de asistir a un pase privado de la película There be dragons con un grupo de sacerdotes. Me ha entusiasmado, y animo a quien me lea que asista cuando se estrene en el cine. Os lo aseguro, vale la pena. Llevo casi 40 años en el Opus Dei, y te confieso que tenía cierto recelo a cómo el director iba a tratar la figura de San Josemaría, sobre todo, porque tuve la suerte de conocerle -aunque fuera sólo en dos breves ocasiones-, y cuando uno conoce a una persona así, no se olvida.
Verdaderamente me ha impactado el modo cómo Roland Joffé presenta la figura de Josemaria Escrivá, y cómo sabe relatar de modo cinematográfico muchos de los sucesos que le ocurrieron al Padre. Me he quedado con una escena, la que cuenta cómo trataba San Josemaría a un judío que se está muriendo, y que refleja la escena real que te presento en este vídeo, es sencillamente conmovedora.
De verdad, vale la pena ir al cine para verla. Un saludo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Difícil de explicar

Me encontré con este artículo de Remedios Falaguera que escribe habitualmente en la página web Fluvium de D. Luis de Moya, y la verdad es que me encantó.
En estos últimos meses he tenido que hablar con varias madres que por diversas razones, han sufrido el sufrimiento (valga la redundancia) de sus hijos, y te aseguro que no es sencillo consolarles, sencillamente porque el amor de una madre por su hijo es de tal modo, que no se puede ni medir, ni explicar, seguramente hay que escucharlas a ellas para que lo expliquen, y aún así no es fácil hacerlo, hay que vivirlo. Espero que te guste. Un saludo.

No hay en este mundo mayor sufrimiento que el de los padres ante la muerte de un hijo. Quién haya intentado consolar sus corazones desgarrados por el dolor sabe que sobran las palabras. Y más cuando, a los pocos días de su fallecimiento, escribe a sus familiares y amigos esta extraordinaria carta que, con su permiso, tengo el privilegio de compartir con todos ustedes.
Una verdadera lección de amor, de aceptar la voluntad de Dios, y de sentido sobrenatural. ¡Gracias Mariona!
Hola familia:
Sí. Hemos tenido un milagro. Nuestro peque, desde el momento que pensábamos que lo habíamos perdido (al principio del embarazo) ha sido un milagro.
Me cuesta mucho escribir porque el dolor humano me rompe por dentro. Pero os tengo que decir que Dios existe. Si, Dios nos quiere y nos da mucho. A nosotros nos ha dado a RAMON. Todo por amor. ¿Exagerada? No, en cuestiones de amor es imposible exagerar. Radical? Sí, porque el amor lo es todo o no es nada.
RAMON nació el sábado 15 de enero, prematuro y muy rápido. Lo colocaron en la incubadora durante una semana.
El sábado 22 llegamos con él en casa. Éramos muy felices de ser 7 en casa. La casa se veía llena.
El domingo disfrutamos mucho, todo giraba alrededor de RAMON: el horario; las corridas de las niñas hacia su cunita para ver si dormía o, por suerte, se despertaba para poderlo coger; ahora abre los ojos, ahora parece que ríe, etc.)
La noche del domingo al lunes sólo se despertó una vez para comer.
El lunes 24 por la mañana Pep y yo vimos que pasaba algo extraño y nos fuimos corriendo al hospital.
Al entrar, me lo quitaron de los brazos para reanimarlo.
Allá Pep y yo empezamos a rezar desesperados clamando a Dios la salud de nuestro peque. Una bacteria le había provocado una sepsis.
Al ver que la situación era crítica, avisamos al rector de nuestra parroquia y vino enseguida a bautizarlo.
Justo en el momento del bautizo, RAMON abrió los ojos, parecía que nos estuviera diciendo 'gracias papis!'. Ya nunca más volvió a abrir los ojos.
Cuando los médicos consiguieron mantener sus constantes, una ambulancia se lo llevó hacia San Juan de Dios.
Allá estuvo en la UCI en situación muy grave pero estable.
Nosotros continuábamos rezando desesperados para que volviera con nosotros. Pero al mismo tiempo pedía a la Virgen María que me ayudara a ser fuerte y serena como Ella, a saber soportar el dolor y a entender que la vida es un regalo de Dios, es su voluntad (y siempre buena).
El jueves 27, cuando parecía que ya iba mejor, una pequeña vena de su cabeza se rompió, provocándole una hemorragia cerebral que ya no tenía ningún remedio. Continuábamos rezando para que pasara un milagro, pero ya no lo hacíamos con aquella desesperación humana, porque notábamos que la Virgen María estaba muy cerca de nosotros. Era como una lucha: la Virgen María tensaba de una manecilla de RAMON y nosotros tirábamos del otro.
El domingo 30 hacia las ocho y media del anochecer al entrar en la UCI nos dejaron coger a RAMON. Sus constantes se mantenían hasta aquel momento. Parecía que nos estuviera esperando. Cuando lo cogimos en brazos, las constantes empezaron a variar, el corazón cada vez iba más lento.
Parecía un Ángel. La Virgen María estaba allá con nosotros tres.
Estuvimos hablando con RAMON un buen rato, le pedimos muchas cosas, le acariciábamos sin cesar. Había mucha paz en aquel rincón de la UCI.
Le pusimos una cruz bendecida por Juan Pablo II en su pecho (hacía días que rondaba por su cama) y rezamos el rosario. En nuestra familia ofrecemos un misterio por cada hijo, así que el quinto misterio es el de RAMON. Cuando acabamos el rosario, Pep rezo la oración de Ángel de la Guarda como hace cada noche con los niños. Yo, dije: 'Pep, la Virgen María está cogiendo al nuestro peque, se lo lleva con Ella'. Y justo en aquel momento, 31 de enero a las 00:45h, su corazón dejó de latir.
No os explico todo esto para haceros llorar. Os lo explico porque quiero compartir con vosotros esta alegría de ser cristianos. La alegría que nos ha dado nuestro peque desde el momento de su concepción. Un niño lleno de amor. La luz de nuestra vida. Un regalo de Dios. Te queremos mucho RAMON!
Que la fe que nos han transmitido nuestros padres y la abuela, pase de generación en generación. Cultivadla, que nunca se eche a perder.
RAMON ha cumplido su misión en 15 días, nosotros tenemos que luchar cada día para conseguir completar esta misión, el Cielo es para todos nosotros! Allá nos tenemos que encontrar.
¡GRACIAS RAMON!

viernes, 18 de febrero de 2011

Conversión conmovedora

Me lo enviaron ayer. Me emocioné, y me parece que te ayudará. Un saludo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Encontrarás Dragones

Esta ausencia ha sido "demasié". Realmente no puedo justificarlo, porque han sido muchas cosas. Nunca pensé en dejar el blog. Tengo que decir que ha sido muy difícil sacar esos momentos para escribir y trasmitir mis experiencias.
Ahora quiero retomarlo, aunque la frecuencia sea incierta; espero poder escribir cada semana al menos, y si hay suerte incluso más.

Dentro de unos días, es posible que pueda ver la película que Roland Joffé va a estrenar, y en la que uno de los personajes principales es San Josemaría (tengo que decir que tuve la fortuna -para mi un regalo- de conocer a San Josemaría en vida). Hoy he leído una entrevista que le hace, y que adjunto para que os vayáis haciendo una idea.
A ver si todo esto sirve para que vayamos al cine el día 25 de marzo que se estrena. Un saludo. Por cierto, en algunas cosas no coincido con Joffé, pero no he querido quitar ninguna de sus opiniones.

Roland Joffé gesticula mucho mientras conversa. Lo hace rápido y frunciendo permanentemente el ceño. Dispara las palabras con confianza, es rotundo y su mirada es plácida. Se le nota cómodo ante los periodistas. No en vano, tiene experiencia en la dura labor de lanzar una película (es el director, entre otras, de La Misión, 1986) y sabe de la importancia de este trabajo, una obviedad que muchos actores y directores parecen desconocer. Su próximo trabajo, que se estrenará el 25 de marzo, va a dar que hablar. Encontrarás dragones (There Be Dragons) es un biopic centrado en la figura de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. A pesar de que Joffé es agnóstico, la cinta está financiada en gran parte por miembros de la organización religiosa. Y da la sensación de que su opinión sobre el personaje no es la misma que antes de adentrarse en este proyecto.
P.- ¿Ha sido libre para contar lo que quería en Encontrarás dragones o el productor ejecutivo, Ignacio Gómez Sancha, miembro supernumerario del Opus Dei, le ha condicionado?


R.- ¿Quieres decir que si he sido un robot del Opus Dei? ¿Sugieres que he podido ser manipulado en la sombra? Pues no. La gente ve fantasmas donde no los hay. ¿Por qué inquieta tanto el Opus? No tengo la respuesta, pero no soy del Opus y eso no me impide que me interese conocerles. También los Jesuitas hace doscientos años o los judíos hace cien inquietaban a muchos. Me he acercado a conocer lo que es el Opus y creo que mucha gente tiene una idea equivocada de ellos por desconocimiento. ¿Que influyen o tratan de influir en la Iglesia Católica? Pues sí, supongo, me parece lógico, es lo que pretenden todas las organizaciones eclesiásticas. Pero si quieres saber si he tenido libertad para escribir y rodar lo que he querido te respondo claramente: “sí”. Es mi película, no la película del Opus. Esta es mi historia, no han cambiado nada. Me atrevo a decir que un director tiene menos independencia cuando trabaja para una major que en una película que se produce como se ha producido esta.
P.- ¿Cómo se ha financiado la película?
R.- Yo soy uno de los productores, pero no soy la persona idónea para responder a esta pregunta. Ha habido muchos inversores a título individual. Creo que más de cien personas.
P.- ¿Todos del Opus?
R.- Pues no lo creo, pero no lo sé, no me ha interesado saber eso. Una cadena de televisión española [Antena 3] ha comprado los derechos. ¿Es del Opus? No creo. Y aunque fueran todos del Opus, no todos allí piensan igual. A mí me han parecido gente normal, al menos los que he conocido. Y mi productor ejecutivo ha sido magnífico. Tiene enorme mérito, porque nunca antes había hecho una película y debuta con una producción de una gran envergadura. E insisto en que no me ha condicionado en mi trabajo, sabía a quién contrataba y para qué.
P.- ¿Le atrae el cristianismo a usted, un agnóstico?
R.- Las claves del mensaje del cristianismo son el amor y el perdón. Y me parece interesante, me gusta esa ausencia de exclusión: nadie se encuentra fuera de él. Muchos hablan de la verdad y es algo estúpido, porque no hay una sola verdad, están tu verdad y mi verdad.
P.- ¿De qué trata Encontrarás dragones?
R.- Es una película sobre el perdón y la reconciliación; sobre cómo traer el amor al mundo; sobre la ausencia de amor y sobre cómo el vacío que deja éste lo ocupan cosas terribles como el miedo, el odio o la desesperación. Es una película sobre la santidad, sobre la experiencia religiosa no solo en las iglesias, sino en el día a día. Lo que me gustó de Josemaría es su convicción de que para ser santo no tienes que retirarte a un convento ni ser cura, sino que es algo a lo que puede llegar cualquiera: la gente normal y corriente. Esto me parece hermoso.
P.- Extraña que no diga usted que es una película sobre la Guerra Civil española…
R.- Bueno, es que no es así, aunque evidentemente durante la Guerra Civil se desarrolla buena parte de la acción. En ese sentido, la Guerra es un símbolo. En las guerras salen siempre a relucir lo mejor y lo peor de los seres humanos. La guerra española tuvo mucho eco en todo el mundo. Pero no la afronto con una visión ideológica. Quizá muchos en España se pueden dar cuenta de que sólo conocen una parte de lo ocurrido. Quizá todo fue mucho más complejo de lo que nos dice la historia. Según refleja mi película, la gente podrá ver cómo personas que eran enemigas, que luchaban en bandos diferentes, con diferencias aparentemente irreconciliables, se movían en realidad por razones ideológicas muy parecidas. He tratado de plasmar en la película el deseo de reconciliación. Me gustaría que se hablara de la Guerra con posiciones menos sesgadas. No hay nunca una sola verdad. España ha dado vueltas a un círculo criminal y la idea del individuo que está equivocado o no, del fanatismo, es crucial.
P.- ¿Es la visión de un hombre de izquierdas?
R.- La izquierda y la derecha tienen una visión de lo ocurrido que me parece sesgada, parcial. Por eso es bueno tratar de leer y escuchar a las dos partes para conformarse cada uno su propio criterio. Y analizando todo no desde el odio, sino desde la comprensión.
P.- Sabe que va a ser una película polémica, ¿verdad?
R.- Me gustaría que no fuera al cine sabiendo con posiciones apriorísticas: unos con me gusta el Opus, los otros con que no; unos con que Josemaría era horrible, los otros con que era un santo; unos diciendo que el director es de izquierdas, los otros con que no lo es. Os gusta mucho a los españoles poner etiquetas. La vida tiene matices, no siempre las cosas son blancas o negras, no se ha de estar en un extremo u otro.
P.- Hay una secuencia en la que una joven que se confiesa con Escrivá en un parque por temor a entrar en una iglesia le besa al terminar la confesión. ¿Le preocupa cómo puedan reaccionar a esa escena los más conservadores?
R.- Se habrá fijado en la edad de la chica. Es verdad que él es un cura, pero es un chico joven. Es cura, sí, pero es un ser humano, como ella. Josemaría es humano, pero sabe que es un sacerdote que no dice “no” al sexo porque lo considere algo malo, sino porque ha optado por ese camino, por ser cura. Es un momento muy humano de la película y es importante para la historia que he querido contar. Es una expresión de humanidad. Me gusta esa escena, sí. La película tiene esos momentos privados, de espiritualidad, en los que se llora y se ve a gente joven que va a matar a un cura, y se perciben sentimientos trágicos, terribles en los unos y en cómo lo sufren los otros. He tratado de ser honesto.

domingo, 3 de octubre de 2010

Benedicto XVI

¡Vuelvo! Después de unas semanas aut vuelvo, pues las cosas se van normalizando, y he conseguido comenzar este nuevo curso con "cierta" normalidad.
Estamos metidos de lleno en la venida del Papa Benedicto XVI a Santiago de Compostela, un momento de gracia que no podemos desaprovechar, como nos ha recordado D. Julián Barrio nuestro Arzobispo. Para que te vayas haciendo a la idea, te adjunto un vídeo que te gustará. Prometo seguir con el blog. Un saludo.

jueves, 19 de agosto de 2010

Un cachito de cielo

Así he querido titular esta noticia en el blog, porque así se expresa ella. Hoy he leído esta noticia, y no quería resistir a escribirla, trasmitirla y que todos los que podáis la conocierais, porque es una bendición de Dios.
No conozco a Alicia, pero la admito por su valentía (como la de otras muchas mujeres que en un mundo secularizado, dejan todo por Amor a Dios). Quizás muchos no lo entiendan, pero da igual. Ahí está el testimonio, que entendiéndolo o no, hace pensar y -a mi por lo menos-, hace elevar el corazón en acción de gracias. Leela y si te parece escribe tu comentario. Un saludo.

(Noticia del Semanario Alba. La firma Luis Losada).
Es mi sobrina y no debería escribir este reportaje. Pero después de lo de Iker y Carbonero, creo que estaré disculpado. La historia es bonita, pero no fácil. Un streaptease espiritual en el que no se siente cómoda. Si lo hace, es por dar testimonio de las grandezas que Dios es capaz de hacer con los que se dejan.
Todo comienza en el verano de 2007.
Alicia Losada viajaba a Roma al encuentro organizado por la diócesis de Madrid con el Papa. Ahí escuchó el “No tengáis miedo” de Juan Pablo II. Alicia se lo tomó en serio. “¿A qué tengo miedo si todo me va bien?” Familia ordenada, colegio con vocación de educar, amigos de la parroquia de Caná. “Tenía miedo a tratarle, a que me pidiera algo que no quisiera darle”, relata.
Ahí quedó la inquietud. No le contó nada a nadie. Tan sólo a su director espiritual, don Nicolás. ¿Qué te dijo? “Que me lo tomara con calma y que rezara”. ¿Qué hiciste? “Compuse una canción y pasé”. En parte porque Alicia estaba empeñada en demostrar al mundo que se podía ser una católica con vida de piedad intensa, oración y misa diaria y no ser monja. Alicia va a misa y reza a diario. “Rezar es como estar con tu novio; me encanta”. ¿Y la misa? “La necesito; es como si un día no comes, estás anémico, irascible, falto de fuerzas; a mí me pasa lo mismo con la misa”.
La muerte de Álvaro Ussía
Con el empeño de demostrar al mundo que se puede ser piadosa y no ser monja vivió hasta el verano siguiente: encuentro con el Papa en Sydney. “¿Y por qué no?”, se preguntó. “Me dije, vale, pues sí, me lo puedo plantear”.
Al regreso habló con su madre y le planteó por vez primera su vocación. “¿No será que estás huyendo de los hombres?”. Pregunta obligada que a Alicia no le sentó nada bien. Había tenido experiencias no positivas, “pero no tenía nada que ver”. Alicia esperaba una felicitación y se encontró con la prudencia materna, así que acudió a su cura. ¿Qué te dijo? “Tranquilidad y que rezara”.
Comienza 2º de Bachillerato, último curso de colegio. Año clave y de mal recuerdo para Alicia. Sufrió el estrés emocional de la muerte de su compañero Álvaro Ussía, cayó enferma, y los resultados académicos no la acompañaron. Y sobre todo, tenía que resolver su incógnita, porque dependiendo de su decisión, estudiaría una cosa u otra. La tensión de la encrucijada. “¿Cómo se sabe lo que Dios quiere de ti?”, se preguntaba.
Durante el curso cayó en sus manos la frase de la madre Teresa: “No importa lo que hagas, sino el amor con que lo hagas”. En Reyes le regalaron un libro de la madre y una chica la llevaría a uno de los hogares de las Misioneras de la Caridad. “Igual es una señal”, se dijo. El cura, lo de siempre: que rezara.
Rezaba, pero no venía. Así que, cansada, decidió lanzarle un reto al Señor. “Si quieres que me meta monja, dímelo, que yo me meto, sin ningún problema. Pero dímelo claro, escríbeme una carta”. No hubo carta, aunque sí algo parecido. Don Nicolás le regaló Camino. “Me enamoré de Él; fue mi carta; fue como descubrir un cachito de Cielo, sólo quiero a Dios”.
Tomada la decisión y tras las pistas de madre Teresa, fue a preguntar a las hermanas. No le terminó de convencer. En primer lugar, porque tenía que dejar de estudiar. “Me siento más útil si tengo formación que si no la tengo”.
Sonreír todo el día
Asunto descartado. ¿Y ahora? Dios no deja nunca sin su carta. Un día de ese verano la familia fue a misa de nueve a Caná. Ahí conoció a las monjas de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, también conocidas como ‘café con leche’ por el color de su hábito. Durante el curso comenzó a ir a sus retiros y les empezó a coger gusto a pesar de que ella quería dedicarse a cuidar enfermos y las ‘café con leche’ no tenían enfermos. La decisión seguía sin tomarse y el cura le recomendaba que siguiera rezando hasta estar segura. Acabó estándolo, porque como ella dice, “la oración funciona”. A principios de noviembre decidió decírselo a sus padres. Planeó la estrategia. “Tenía que hacerlo bien, soy la hija mayor, la única hija, había que explicarlo bien y buscar el momento”. No le salió muy bien. Como es lógico, sus padres empezaron a preguntar dónde, cuándo, por qué... Preguntas para las que Alicia no tenía respuesta y que encendieron la preocupación de sus padres hasta que don Nicolás -testigo fiel y puntual de la historia- les tranquilizó: va en serio y las monjas son serias.
¿Sientes que renuncias a algo? “Dejas tu vida, tus amigos, tu familia para darte a los demás”. A Alicia lo que le impone es cortar con su vida. La pobreza no le preocupa. Tampoco la obediencia. ¿Y si tu jefa es obstinada, tiene manías, es ineficiente? “Da igual, pero sonríen todo el día”. ¿Y la castidad? “Es fácil”. ¿Y renunciar al sexo? “Yo no lo veo como un problema. ¡Es que le entrego mi virginidad a Dios!”. ¿Y nostalgia de fundar una familia? “Es que me veo más feliz de monja que de casada; quiero casarme con Dios, no me cabe otra posibilidad”.
En todo caso, ¿esto es un noviazgo o es un matrimonio; o sea, es definitivo? “Sí, es un noviazgo; si veo que no es lo mío, rectifico y busco mi camino, aunque creo que no me he equivocado”. Alicia afirma que las ‘café con leche’ son su vocación. Pero ¿te apetece?, ¿es atractivo humanamente? “Yo siempre le pedía Dios que me diera hermanas y sólo he tenido hermanos; ahora resulta que voy a tener 160 hermanas; Dios siempre responde”. Además, concluye que cada madre de Galapagar “es un cachito de Cielo, se respira amor por todas partes y, sobre todo, ellas siempre sonríen: yo también quiero”.

viernes, 13 de agosto de 2010

Aunque no te entiendan

"¿Qué no te entienden? Pues que te estudien o que te dejen: no has de rebajar tu alma a sus entendederas. Y sobre todo, en amarnos y no en entendernos sin amarnos, estriba la verdadera vida..."
Leí hace unos días esta frase, escrita en un cuadro de una muy buena pintora. Me encantó, y tuve la oportunidad de decírselo a ella porque la conozco.

Estas palabras están llenas de sabiduría, y se nota que han sido pensadas, meditados, saboreadas como se saborea un buen vino...

La verdadera vida está ahí en llegar a amarnos sin entendernos ¡qué difícil, pero cuanto bien hace esto!

Ya ha salido con frecuencia en este blog: la clave de muchas de las cosas que no entendemos, está en el amor, cuando hay amor (mejor Amor con mayúscula) las cosas se aceptan, aunque uno no las entienda; lo hombres hemos aprendido a vivir sin entendernos nada, pero amando de verdad, como El que nos perdonó, nos amó, se compadeció, y se compadece de nosotros, aunque no le demos facilidad para entendernos.
PD. Por cierto, acabo de comenzar otro blog, que ya está activado. El enlace es
Un saludo.


domingo, 8 de agosto de 2010

Madre

Estos días de vacaciones y descanso he podido estar un poco más con mi madre (sigo diciendo que "Madre no hay más una").
Han sido unos días estupendos en los que hemos convivido juntos (por mi trabajo esto no es posible), y he vuelto a comprobar -nunca lo había olvidado- el valor de una madre, hasta en las cosas más pequeñas, por ejemplo que tu madre esté dispuesta a lavarte la ropa, y a hacerlo encantada.
Parece una tontería, pero a mi me ha resultado gratificante ver cómo mi madre se afanaba encantada en pasar por la lavadora, tender y planchar las camisas, calcetines, etc. ¿Una pequeña cosa? Sí, pero que hace valorar mucho más lo que significa que tienes una madre, quizás viviendo lejos, pero muy unida a ti (estoy seguro que mi madre piensa y reza cada día por cada uno de sus hijos, nietos y bisnietos).

Estaba en este pensamiento cuando me encontré con una poesía de Santa Teresita de Jesús dedicado a la Virgen (te aseguro que no la conocía), y que me ha ayudado estos días a hacer oración. Te pongo las dos primeras estrofas. Felices vacaciones y un saludo.

1. Cantar, Madre, quisiera
por qué te amo .
Por qué tu dulce nombre
me hace saltar de gozo
el corazón,
y por qué el pensamiento de tu suma grandeza
a mi alma no puede inspirarle temor.
Si yo te contemplase en tu sublime gloria,
muy más brillante sola
que la gloria de todos los elegidos juntos,.
no podría creer que soy tu hija,
María, en tu presencia bajaría los ojos...

2. Para que una hija pueda a su madre querer,
es necesario que ésta sepa llorar con ella,
que con ella comparta sus penas y dolores.
¡Oh dulce Reina mía,
cuántas y amargas lágrimas lloraste en el destierro
para ganar mi corazón, ¡oh Reina!
Meditando tu vida
tal como la describe el Evangelio,
yo me atrevo a mirarte y hasta a acercarme a ti.
No me cuesta creer que soy tu hija,
cuando veo que mueres,
cuando veo que sufres
como yo

martes, 3 de agosto de 2010

Católicos acomplejados

Leía hace unos días el artículo que adjunto y me gustó mucho. Conozco desde hace años a Pablo Cabellos, y he leído con frecuencia sus artículos y escritos. Pienso que acierta de lleno, que da en el clavo de lo que nos pasa a muchos cristianos, que un poco acomplejados estamos por la situación en la que vivimos, y que nos falta ese “santo orgullo” de defender y vivir plenamente, radicalmente lo que creemos.

El cristianismo no es una «religión del libro», sino la religión de la Palabra de Dios, «no de un verbo escrito y mudo, sino del Verbo encarnado y vivo», como afirmó san Bernardo.

Ruego disculpas por titular negativamente. Sólo es un intento de recabar la atención del lector. Es negativo, pero existe hoy día un catolicismo vergonzante, poco valiente, trufado de relativismo, deslumbrado por la ciencia experimental que en ocasiones sólo es base de una teoría no demostrada; dudoso de si trata de vivir algo bueno pero aburridísimo; y arrinconado por un laicismo rampante y viejo, aunque expuesto como dogma imprescindible para la convivencia democrática. Algunos han logrado que en bastantes ambientes no se mencione a Dios ni para despedirse, ni se hable de las preguntas fundamentales en torno al hombre -de dónde vengo, adónde voy, el más allá, la muerte, el sentido de la vida-; muchos se han convencido con el pensamiento de que el cristiano no debe imponer sus ideas -cosa bien cierta-, pero aceptan como obligatorias las anticristianas, que acabamos viendo como lo moderno. Desean ser razonables, pero esconden a Dios o lo pretenden con cabida en sus mentes y actuando como ellos decidan. Nos citan a Galileo y nos callan.
Es imposible abarcar lo que nos acompleja; lo escrito anteriormente son unas pinceladas de lo que podríamos llamar el secuestro de Dios incluso en las mentes y vidas cristianas. Somos prisioneros de unos tópicos bien manejados y con algún fundamento en comportamientos inadecuados para un seguidor de Cristo, pero que en modo alguno invalidan su doctrina ni modo de ser. Podríamos preguntarnos qué es ser católico y cómo se debe mostrar; ir a buscar nuestra quintaesencia y no quitarle ni un pelo por más que seamos débiles. Frágiles, sí, pero sabiendo lo que somos y lo que hemos de vivir, aunque hayamos de rectificar en muchas ocasiones.
Como es sabido, las fuentes de lo revelado por Dios al hombre -ahí se contiene lo que somos- son la Sagrada Escritura y la Tradición custodiadas por el Magisterio de la Iglesia. Lo que Dios ha manifestado de Sí mismo, del hombre y de su destino está en esos dos manantiales, con el natural cuidado de la Providencia para evitar interpretaciones de parte o simplemente erradas. Eso es el Magisterio de la Iglesia: la custodia e interpretación del depósito de la fe, como lo llama muy adecuadamente san Pablo. El cristianismo no es una «religión del libro», sino la religión de la Palabra de Dios, «no de un verbo escrito y mudo, sino del Verbo encarnado y vivo», como afirmó san Bernardo.
Volvamos a la pregunta: ¿qué es ser cristiano? Y lo primero que permanece claro es que no somos seguidores de una palabra muerta, sino discípulos del Dios vivo, que por obra del Espíritu Santo son identificados con ese Verbo encarnado, con Cristo, para ser y actuar como hijos de Dios. Escribe san Pablo a los romanos: «los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios». Y poco más adelante añade que la creación espera ansiosa la manifestación de los hijos de Dios. Esto puede no entenderse o no creerse por carecer del don de la fe, pero un cristiano es otro Cristo -un hijo de Dios en Cristo por la fuerza del Espíritu- al que toda la creación espera con dolores de parto -dice gráficamente el Apóstol- hasta ver a Cristo formado y actuando en cada uno, para que, sin complejos, viva con la mayor honradez posible lo que en verdad es, algo no realizable sin la gracia de Dios y sin la libertad humana.
Con esta fuerte razón teológica, afirmó el fundador del Opus Dei: «el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima». Ahí radica la identidad cristiana y de ahí deriva nuestro comportamiento apropiado. El mismo san Josemaría indicaba en una entrevista -recogida en «Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer»- que esa verdad de ser hijo de Dios en Cristo ha de penetrar la vida entera, ha de dar sentido al trabajo, al descanso, a la amistad, a la diversión, a todo. «No podemos ser hijos de Dios sólo a ratos, aunque haya unos momentos dedicados a considerarlo, a penetrarnos de ese sentido de nuestra filiación divina, que es la médula de la piedad». Conocer la verdad no quita libertad, la da. La libertad se pierde en la ignorancia.
Si volvemos a las consideraciones iniciales, comprenderemos que no tiene sentido vivir un catolicismo acomplejado; en todo caso, hemos de moderar el buen complejo de superioridad nacido de lo que realmente somos. Pero no por sentirnos más que nadie, sino por experimentar con sencillez la fuerza de saberse y ser hijo del Padre nuestro que está en los cielos, por la identificación con Cristo operada por el Espíritu Santo, cosa que no sucede de ningún modo mágico: se adquiere por el bautismo, se refuerza en la confirmación, se rehace en la confesión sacramental, se alimenta con la Eucaristía, se vive con las luces y el empuje de la oración, y requiere lucha, empeño constante para vivirlo en todo momento. «Hay que ser conscientes de esa raíz divina, que está injertada en nuestra vida, y actuar en consecuencia» (Es Cristo que pasa, n. 60). (Pablo Cabellos Llorente).
Un saludo.