sábado, 4 de agosto de 2012

Vacaciones ¿merecidas?


Estoy disfrutando de unos días de vacaciones, en compañía de un buen grupo de amigos. No son días de "no hacer nada", sino hacer otras cosas más relajantes, con un ritmo distinto, con tiempo para la oración serena, para la convivencia, para la lectura reflexiva, para el deporte y los paseos, etc.
¡Alucina!, nada menos que en Calamocha, cerca de Teruel (sí  ¡¡¡Teruel existe!!!), y en compañía de buenos amigos; algunos de ellos hacía tiempo que no los veía.
Me preguntaba si son merecidas estas vacaciones. La verdad es que al ver tantas y tantas familias que no han podido salir de vacaciones, porque el presupuesto no da y la crisis sigue siendo tremenda, me daba un poco de vergüenza estar estos días fuera de casa.
Por esto, me cuestionaba si son merecidas o no. La verdad es que prefiero no contestar a esa pregunta, precisamente porque soy el menos adecuado para hacerlo.
Eso sí, estoy seguro de que estos días me servirán -me tiene que servir- para salir fortalecido y con ánimo a comenzar un nuevo curso, que ya tengo ganas de que comience.
Un saludo.