martes, 15 de mayo de 2007

¿Aprecio o desprecio?


Unas frases que estos días me han dado mucho que pensar por si te sirven:
"Ante todo no te desprecies nunca. Es muy difícil despreciarse sin ofender a Dios en nosotros" (Diálogo de Carmelitas de Bernanos. Palabras que escuchó la joven Blanche de la Force)
"Durante mucho tiempo consideré la imagen negativa que tenía de mí como una virtud. Me habían prevenido tantas veces contra el orgullo y la vanidad que llegué a pensar que era bueno despreciarme a mí mismo. Ahora me doy cuenta de que el verdadero pecado consiste en negar el amor primero de Dios por mí, en ignorar mi bondad original. Porque, si no me apoyo en ese amor primero y en esa bondad original, pierdo el contacto con mi auténtico yo y me destruyo" (Le retour de L' Enfant prodigue, de Henri Nouwen). Sin comentarios. Un saludo.

18 comentarios:

Polvorilla dijo...

En mi humilde opinión, cuando no estamos lejos de nosotros mismos, somos capaces de potenciar nuestros mejores sentimientos y valores, y es cuando ya no se hace necesario agredirnos, pues la misma hilaridad de nuestro estado disipa toda negatividad propia y en muchos casos ajena.
Un fortísimo abrazo.

caminante dijo...

JAVIER: lo importante es que, lo que somos, lo somos para la gloria de Dios. Y, si así vivimos, acertamos. Somos muy importantes, cada uno, porque lo somos, cada uno, para Dios: únidcos e irrepetibles. No tenemos precio, porque valemos la sangre de Dios.
Un fortísimo abrazo.

Javier dijo...

Gracias polvorilla. Estoy de acuerdo contigo, y en especial que lo que compensa es reirnos de nosotros mismo. Un abrazo

Caminante. Es cierto, pero tenemos que sabernos valorarnos a nosotros mismo, no por lo que somos sino por lo recibido. Un abrazo

Alma dijo...

Javier: En primer lugar repondo sobre tu pregunta al poema de Quintana, en internet encontré ese, y lo había escuchado en un programa de televisión de aqui.
Segundo, sobre tu post:conincido en un 100% con polvorilla. Cuando nos alejamos de nosotros mismos, perdemos nuestro camino...y comenzamos a agredirnos.
Un abrazo enorme

Javier dijo...

efectivamente alma, gracias por tu comentario. Como dije he leído y releído esos dos textos en estos días y siempre me han hecho mucho bien, porque pienso que no sabemos el daño que nos hacemos cuando nos llenamos de culpabilidad, y no de contrición..., es diferente una cosa de otra. Gracias por tu blog

La Duquesa dijo...

Todo empezó aquel día gris en que dejaste de decir orgulloso:"¡YO SOY!" Y, entre avergonzado y temeroso, bajaste la cabeza y cambiaste tus palabras y actitudes por un pensamiento: "YO DEBERÍA SER...."

LA DUQUESA dijo...

Jo, qué maleducada soy, se me ha olvidado....MUCHOS BESOS AL PADRE JAVI Y A TODOS SUS AMIGOS PIOS!!!

Anónimo dijo...

Hay veces que no es desprecio, sino temor a perder esa belleza con la que a cada uno se nos han creado. Una belleza que no es nuestra, sino de quien la creó y que, efectivamente, negarla, sería despreciar una obra de Dios. Despreciarse no, dolor por haber manchado algo que se nos ha dado inmaculado….sí.
Sé que ese dolor purifica lo manchado, y quien te regalo la pureza te la devuelve, redimiendo cada minuto el minuto anterior. Pero a veces en esa redención no queda más que una cruz con tres clavos, y es de noche y hace frío. Debe de ser por eso que la Cruz es tan bella, tan desnuda, tan sencilla. Por eso el perdón de Dios es tan sencillo, tan desnudo y tan bello. Todo pasó. Todo se olvidó. Se empieza de nuevo, con sentido del humor claro que sí; un humor que a veces no lleva carcajadas, si no la breve sonrisa de quien te acoge y te abraza. La teoría es fácil…
Calculo que confiar es la única vía…… ya lo he oído tantas veces…. ¡Y tantas veces he vuelvo a admirar la belleza del perdón! Gracias.

Javier dijo...

efectivamente duquesa, no hay que decir yo soy, sino yo deberia ser. Me alegra que vuelvas con nosotros; no se si se trata de amigos pio, o no, ya sabes que el blog esta abierto a todos con fe o sin ella... Un abrazo querida duquesa

Javier dijo...

anónimo. Es verdad todo lo que dices, la belleza del aprecio está en el perdón, no tanto en que nos perdonemos a nosotros mismos, que habitualmente hay que hacerlo, sino en que sabemos ciertamente que El nos perdona, y además olvida, porque para un Padre no hay recuerdos malos, solo buenos, de amores y contriciones. Un saludo muy cariñoso, y te esperamos por aqui

AiguaMel dijo...

Cuando no deseamos algo, a veces forzamos más ese sentimiento negativo, no por negarlo lo dejamos de tener, más bien todo lo contrario.

Un abrazo

Leticia dijo...

hay que aprender a valorarse, humildemente, pero sin ser demasiado duros con nosotros mismos!!!

La Duquesa dijo...

Padre Javier, relee la frase por favor: todo empezó "aquel día GRIS".....es decir, lo que está diciendo, es que es una desgracia dejar de ser uno mismo y cargar con el peso del "DEBERÍA SER" así y asá...toda una lección. Menos "debería ser" y más "YO SOY", menos autorrechazo, más aceptación y amor por uno mismo, porque quien no se ama, se comprende, se quiere, y se lleva bien con uno mismo...dificilmente lo podrá hacer con los demás. Cargar todo el día con el "debería ser", genera neurosis, desprecio por uno mismo, e infelicidad.
Muaks a tod@s.
La duquesa del garbanzo

Javier dijo...

aiguamel efectivamente esas situaciones las forzamos muchas veces..., asi somos, aunque no dejemos de tener los mismos sentimientos, lo importante es valorarnos un poquito más. Un abrazo

Javier dijo...

leticia. Tu blog fantastico. Tenemos que valorarnos sin hacernos daño... de eso se trata, conociendonos y acpetandonos. Un abrazo

Javier dijo...

duquesa realmente es asombroso pero coincidimos perfectamente. Se trata de eso que tu dices, más valorarnos y mas yo soy, el deberia ser y el no soy me mata. Lo importante es que no "ignore mi bondad original, el amor primero que me ha creado". Te devuelvo al asludo. Ya veo que vuelves con fuerza, lo cual me encanta.

La Duquesa dijo...

Gracias padre Javier. He pasado unos días out. Se me cayó la puerta del garaje en la cabeza, he tenido una fractura de cráneo, lesión de ligamentos de la mano, heridas varias, y a punto ha estado el mundo de perder a la Duquesa, y usted de perder una joya de amiga como yo. Veo que ya no reza por mí como antes..jeje.....si es que no se le puede dejar solo!
Besicos montañeros, rodeada de amapolas y cascadas cristalinas...

Javier dijo...

Gracias duquesa. espero que no te hayas hecho nada, y que podamos seguir contigo; además por loq ue vas escribiendo debes tener cabeza dura y corazón grande. Un saludo. De verdad que rezo por ti, y lo sbaes bien.