viernes, 18 de enero de 2008

Asombro y Sabiduría

La lechuza es el símbolo de la sabiduría. Así se representa a la diosa Atenea en la cultura griega. La sabia lechuza mira con sus grandes ojos, observa, calla, y, parece que comprende el sentido más profundo de los que ve.
En muchos relatos, la lechuza es quien da el consejo acertado, quien dirime en un juicio, quien tiene la última palabra, porque sabe, porque reflexiona, y porque su juicio siempre da confianza.
Es fácil darse cuenta que hoy nos falta el tiempo y la paz suficiente para reflexionar, escuchar, mirar, pensar, observar. Corremos, corremos y corremos. Todo es un vertigionoso camino que nunca acaba, y que no tiene tiempo para nada, que todo tiene que ser ya; nos falta la sabiduría para escuchar y observar, la paciencia para mirar.
Además, si añadimos a esto la capacidad de sufrir, la paciencia ante las contrariedad, el entender que aquel pequeño o gran sufrimiento no es simplemente una cruz insufrible, sino que es parte de nuestra vida, que enriquece nuestra existencia, y aceptamos ese dolor, nos iremos haciendo sabios, nos "asombraremos" ante el efecto que tiene el dolor, ante la madurez que da peso y contenido a nuestra vida.
Mi experiencia es que cuando uno sólo se mira a si mismo, se dedica a observarse, -en vulgar, sólo se mira el ombligo-, se agota de veras, se deprime y sólo vive para quejarse y amargar a los demás, además de vivir agotado y agotando. Como me decía hace años un universitario de 20 años -¡todo un hombre maduro!-, "mire, a mí lo que verdaderamente me agota, es mi propia imbecilidad!".
Cuánta sabiduría da el callar, escuchar, reflexionar y no tener miedo al sufrimiento. Uno aprende a darse cuenta de que en esta vida pocas cosas son importantes, y que podemos vivir y ser felices con mucho menos de lo que tenemos.
Un saludo y perdón por haber tardado tanto en volver al blog. Prometo ser más constante.

7 comentarios:

Tchivinguiro: onde nasci. dijo...

Que bueno que tengas regresado.


«Cuánta sabiduría da el callar, escuchar, reflexionar y no tener miedo al sufrimiento».

Besos.

Javier dijo...

Aqui estamos otra vez. Prometo ser más constante. Gracias por tu fidelidad. Un abrazo

Sole dijo...

Soy católica, pero me alejé de misa, no de Dios, pero si de la Iglesia jesuita que es a la que pertenecía.
Pasó algo terrible en estos dias, con gente que amo, que quiero, que valoro mucho. Cuando supe la noticia, lloré, y pedí ver a esas personas si es que verdaderamente habían fallecido.
Sé que no estaba soñando, porque escuchaba a mi mamá pasando la aspiradora al piso, yo de golpe me encontraba en un lugar en donde habia mucho verde, pero tambien una especie de humo blanco, que se corría a medida que yo iba pasando...Grité el nombre de una de las nenas que falleció, grité fuerte, y apareció otra nena, que me dijo yo soy Agustina. Le respondi, que no era a ella a quien yo buscaba...y entré en una especie de habitación llena de niños, se esuchaba que sonreian con una sonrisa tan dulce, que sonaba a un canto. Todos miraban hacia una pared (yo hasta ese momento veia solo pared y vacio), y uno de los niños me dijo : "esta la Señora!". No entendía que Señora era, pero sentí que era Ella, me arrodillé e hice la señal de la cruz, y automáticamente empezó a iluminarse el contorno de la Virgen, brillaba, tenía las manos al cosatado del cuerpo. Miré a un costado y apareció la niña que yo buscaba, estaba toda de blanco, con carita de no entender bien que pasaba...algo o alguien me sacó de ahi, del lugar donde estaba La Virgen.
Era nuevamente el parque o jardín, el humo que no tenia que tocarme los pies, y la niña no estaba...Quise estar segura de que su hermana estaba bien, y grité el nombre de las dos: Erica y Agustina, yo iba retrocediendo porque el humo alcanzaba, y tenia que salir de ahi antes de que toque mis pies...yo no pertenecía ahi.
Las vi a las dos, de blanco, juntas...la más chiquita asustada, sin entender que pasaba, la mayor la sostenia del hombro, sonrió y movió la mano saludandome...Entendí que estaban en paz, y bien. Juntas.
En el sueño o experiencia que tuve, me contaron como fue el accidente, cuando me fui a contarle a mi mamá, ella estaba hablando por telefono con el abuelo de las nenas, y antes de que ella me cuente cómo paso todo, yo le conté... era tal cual me lo habian contado.
No es la primera vez que sueño con La Virgen, ni con Jesus, ni con el paraíso.
Me pregunto porqué a mi? Porqué yo, que no voy a misa, que soy pecadora, porqué puedo soñar a los qeu ya no están, y porqué La Virgen me elige para verla?
Creo en la Iglesia, y en Dios, y en los Santos...estoy en contra de la manipulación genética, del aborto, de la droga, de la guerra.
Una vez lo hablé con un sacerdote, mariano, y él me dijo que opinar o interpretar él ese sueño sería una falta de respeto hacia Jesús, en esa oportunidad habia soñado con El. Me dijo que lo que yo sentía que Jesus intentó decirme en el sueño, eso es lo que significaba, nada mas ni nada menos...pero él no podía tomarse el atrevimiento de meterse en algo tan hermoso como lo que habia vivido.
Porqué puedo ver los que partieron, porqué puedo soñar a La Santisima Madre, y a Jesus?. NO soy digna, soy pecadora, porqué me perdonan?

Javier dijo...

Sole
Me ha impresionado todo lo que cuentas. Coincido con lo que te dijo el sacerdote mariano. Te animo a que tengas paz y que lo hables en tu oración con EL. No se trata de que seas digna o no, sino que Dios nos da lo que menos esperamos, y EL sabe porqué, aunque nosotros lo desconozcamos. Rezo por ti. Un abrazo

Soledad dijo...

me llego lo que escribiste, estoy en un proceso fuerte en mi vida, descubrí que no he hecho nada en mi vida mas que esperar por algo que tal vez nunca llegue, ahora quiero hacer, cambiar el verbo, me entiendes?.
Volveré pronto por aquí.
Un abrazo desde Chile.

La Duquesa dijo...

jajajaja...

caminante dijo...

Caro Javier, la vida nos puede. No es fácil robar un poco de tiempo. Pero, por lo que ves, vale la pena. No es perderlo. Es transformarlo. Es sembrar con generosidad. Siempre hay buena tierra que recoge y da fruto.
Un fortísimo abrazo.