miércoles, 31 de julio de 2013

Optimismo

Al ver estos días las imágenes de la JMJ de Río me he llenado de un estusiasmo y un optimismo intenso.
No pude estar en Río (pero tengo la experiencia de un montón de JMJ a las que asistí), y he querido imaginarme el ambiente de esos días allí.
Tengo que decir que he tenido un corresponsal fabuloso que me ha ido mandando día a día, noticias y fotos por medio de WhatsApp. Se lo agradezco vivamente.
Estoy seguro -basta ver las caras y oir la impresiones-, de que el ambiente de alegria y optimismo era desbordante. No entiendo
una juventud triste (como decía San Josemaría un santo triste es un triste santo), ni a una juventud "envejecidamente vieja" por la espiral del hedonismo, las drogas, el sexo, la pereza, la tristeza..., me cuesta entender esto.
En Río se ha visto uan juventud alegre, optimista, entusiasmada, apasionada por Jesús, que sabe que tiene que hacer la experiencia de la Cruz para llegar a esa alegria.
Esa es la cara que debemos mostrar. Después de Río tenemos que llevar a los demás la alegría de tener a Jesús, el optimismo de la entrega sin condiciones, el amor sonriente (y hasta divertido) de tener la Cruz de Cristo.