martes, 5 de agosto de 2014

Paco

Un año. Nada menos que un año. No se cómo comenzar, y siempre digo lo mismo, que esta vez voy a conseguir continuar. Ahora no lo digo no vaya a ser...
Han pasado muchas cosas, pero quiero destacar como homenaje, y para que os acordéis de rezar por él,  el fallecimiento de Paco Olea. He vivido con él en el centro del Opus Dei (los dos somos Numerarios, en mi caso sacerdote) durante ocho años. Me han marcado, quiero decir, que Paco ha sido de esas personas con las que vives y dejan huella, te marcan, y en este caso porque Paco era un hombre que te mostraba como te quería, sin hacer nada raro, nada especial, con la normalidad y naturalidad que aprendió de San Josemaría.