domingo, 16 de marzo de 2008

La Palabra


Hace unos días leí este testimonio acerca de la eficacia de la Palabra de Dios que me conmovió. Lo contaba el Padre Rainero Cantalamessa en una de sus últimas meditaciones:

"Oí a una persona dar el siguiente testimonio en un programa de televisión en el que participé. Se trataba de un alcohólico en fase avanzada; no aguantaba más de dos horas sin beber; la familia estaba al borde de la desesperación. Le invitaron con su esposa a un encuentro sobre la palabra de Dios. Allí alguien leyó un pasaje de la Escritura. Una frase le atravesó como una llamarada de fuego y sintió que se había sanado. Después, cada vez que le tentaba la bebida, corría a abrir la Biblia en aquel punto y sólo con releer las palabras sentía que le volvía la fortaleza, ahora que estaba del todo recuperado. Cuando quiso decir cuál era la frase, se le quebró la voz de la emoción. Era la palabra del Cantar de los cantares: «Mejor son que el vino tus amores» (Ct 1,2). Estas sencillas palabras, aparentemente ajenas a su situación, habían realizado el milagro. Un episodio similar se lee en El peregrino ruso. Pero el más célebre es el de Agustín. Al leer las palabras de Pablo a los Romanos (13, 11 ss.): «Despojémonos de las obras de las tinieblas... Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de lujurias y desenfrenos», sintió una «luz de serenidad» que le asaltaba el corazón y comprendió que se había curado de la esclavitud de la carne."

Si en estos días de Semana Santa leemos con atención la Palabra de Dios, es posible que se produzca en nosotros la conversión del corazón. Un saludo

2 comentarios:

La Duquesa dijo...

Hola Padre Javier, yo si me permite, voy a aportar la frase del día, espero no escandalizar a todas las dulces camelias que rondan por aqui...jeje...(si no entienden alguna palabra estoy dispuesta a explicársela presurosa):

'En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos
para la virilidad masculina y silicona para mujeres que en la cura del
Alzheimer.
De aquí en algunos años tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene
duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven'.
Dr. Drauzio Varella

Javier dijo...

Ya sabes que tu nunca escandalizas..., aunque a veces te pasas.... llevando toda la razon en lo que dices. Un abrazo muy grande