martes, 25 de marzo de 2008

El dolor y la Resurrección


Te copio unas palabras que me hicieron pensar, y que significan -una vez más- remarcar la misma idea que el Papa nos está repitiendo desde el comienzo de su pontificado. Las decía en la reciente Vigilia Pascual:
"Cuántas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, están marcadas por el egoísmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor. Son las llagas de la humanidad, abiertas y dolientes en todos los rincones del planeta, aunque a veces ignoradas e intencionadamente escondidas; llagas que desgarran el alma y el cuerpo de innumerables hermanos y hermanas nuestros. Éstas esperan obtener alivio y ser curadas por las llagas gloriosas del Señor resucitado" (...) "El acontecimiento sorprendente de la resurrección de Jesús es esencialmente un acontecimiento de amor: amor del Padre que entrega al Hijo para la salvación del mundo; amor del Hijo que se abandona en la voluntad del Padre por todos nosotros; amor del Espíritu que resucita a Jesús de entre los muertos con su cuerpo transfigurado. Y todavía más: amor del Padre que "vuelve a abrazar" al Hijo envolviéndolo en su gloria; amor del Hijo que con la fuerza del Espíritu vuelve al Padre revestido de nuestra humanidad transfigurada."
Si la Resurrección de Cristo es un acontecimiento de amor, ¿porqué no acabamos de darnos cuenta y siguen abiertas las llagas del dolor de la humanidad? Sinceramente, ¿no podríamos hacer algo más cada uno de nosotros? Respóndete tu mismo.
Un saludo.

4 comentarios:

La Duquesa dijo...

Si que podríamos hacer sí, lo que pasa es que no lo hacemos. Bueno, yo por lo menos siempre tengo mil planes entre manos, de los cuales, solo llegan a buen puerto los que se consiguen simplemente bajando la cuesta, y dicen que el camino bueno, siempre es el que sube. Pero lo facil es coger el que baja. A veces es porque estoy muy cómoda haciendo cosas que requieren el mínimo esfuerzo, otras porque me puede la pereza, otras porque me da miedo lo que me voy a encontrar, otras porque no quiero renunciar al placer de las actividades fáciles, divertidas....otras porque no quiero renunciar a "mi tiempo"....y así una larga lista de excusas varias para estar todo el día tocándome la tripa y no hacer nada por nadie que no sea yo. Y mientras retumba en mi conciencia esa frase de Dios cuando le preguntaron por qué no hacía nada por todas las barbaridades que pasan en el mundo..."te hice a ti..."
Un besito P.Javi (no le olvido)

Javier dijo...

Duquesa
Acuerdate de la parabola del samaritano, y haz algo..., me parece que tu misma te dices todo... quizas un mesecito en Africa, o en America ayudando a quienes no tienen..., o quizas cerca de tu casa, donde es muy posible que te encuentres con gente asi. Un saludo

La Duquesa dijo...

Padre Javier,cualquiera diría que me conoce de toda la vida......¡no me quito de la cabeza lo de irme a Africa, y últimamente tambien meterme monja misionera! usted lee las mentes a traves del ciberespacio o qué?....glub......

a ver si lo adivina el P.Javier... dijo...

Querido Juanpa, un beso muy grande allá donde estés, que será en un cielo inmenso. Menudo sustituto nos has dejado, dicen los expertos que es un sabio pero a mí me gustabas tu mucho más...dile a Dios que sigue sin mandarme un novio y a mis amigas les manda uno detrás de otro, a ver qué va a ser esto...
Tus ya no tan jóvenes amigos no nos olvidamos de tí, te echamos muuuucho de menos, y todavía lloramos cuando oimos tu voz...