sábado, 21 de junio de 2008

¡Alzad la mirada!


¡Alzad la mirada!
Verdaderamente es importante que alcemos la vista para ver más allá de lo que nuestros pobres ojos pueden descubrir. Vivimos tan a ras de tierra que no es sencillo darnos cuenta de muchas de las cosas que pasan a nuestro alrededor, más todavía: nos miramos tanto a nosotros mismos que nos parece que somos el centro del Universo, o como vulgarmente se dice, el ombligo del mundo.
Fácilmente se nos pasan cosas que ni percibimos, tantos detalles que parecen pequeños y son importantes, y que están en la gente con la que nos cruzamos, en tantas miradas de personas que desconocemos, pero que están pidiendo a gritos que les miremos, que no pasemos de ellas, que necesitan, al menos la luz de nuestra mirada llena de comprensión.
Fue hace unos días, cuando me encontré por la calle con un chico de apariencia joven, pero con esa cara característica de quien tiene un claro retraso mental.
Me sorprendió porque iba mirando a la gente, hablando con quien se cruzaba (ignoro si los conocía o no), no como va un loco, sino como quien tiene algo que decir, algo que trasmitir (supongo que su inmensa alegría). Con quien se cruzaba tenía un detalle, le dirigía unas palabras: ¡ya podemos pasar, el semáforo está verde!; ¿es suyo este niño?, ¡son iguales!; ¡qué perro tan bonito tiene!, ¿me deja acariciarlo!?
Me acordé de aquellas palabras dirigidas a quien iba pasando haciendo el bien, derramando alegría, paz.
¡Qué sencillo es dar lo que uno tiene y hasta lo que no tiene, cuando hay esa disposición interior de mirar a los demás! Seguramente habría menos tensión y más paz entre nosotros, si fuéramos más conscientes del bien que podemos hacer con una mirada de Amor, y una sonrisa de compresión. ¡Alzad la mirada!
Un saludo.

2 comentarios:

LUISA dijo...

Bonita entrada en tiempos de guerra. Y digo esto porque andamos pegando tiros a diestro y siniestro, atentos solo a nuestro Yo. Ya lo creo. Ojalá volvamos a tiempos de paz. Esto se está saliendo de madre.
Salu2 desde el Sur.

Javier dijo...

Gracias Luisa, y ojala se haga la paz siempre. Gracias por tus comentarios y por tu magnifico blog.