jueves, 7 de agosto de 2008

Fin de vacaciones

Se me acabaron las vacaciones. Mañana regreso a casa. La verdad es que con ganas, a pesar de que me espera el trabajo de cada día.
La conclusión que he sacado de estos días es aquello que hace ya muchos años escuché: "descansar no es no hacer nada, sino cambiar de actividad". Esta frase, de San Josemaría Escrivá, me ha ayudado en estos días a volver a experimentar algo tan sencillo cómo saber que el mejor modo de descansar es haciendo descansar a los demás. Te lo aseguro.
Si uno se encierra en su "torre de marfil", y sólo piensa en su descanso, realmente se agota, porque nunca está satisfecho con lo que hace. Un abrazo y desde mi lugar de trabajo seguiré contándote noticias.
Un saludo

2 comentarios:

maria dijo...

Doy fe de esta anotación. Nosotros llevamos una semana en Obanos. Llevábamos haciéndonos a la idea de que este agosto iba a ser duro, muy duro, con 5 niños tan pequeños y entre ellos un bebé recién nacido. "alvaro, este verano va a ser la muerte". Vinimos con la idea de que lo importante era ante todo, no perder los nervios, ni el control, y que los niños disfrutaran. Dejar de lado la idea obsesiva que tiene la gente de "no hacer nada", de que el verano sea sinómino de siestas, de levantarse a las mil, de las cañitas, fuera horarios, las tapas, el moreno... El primer día charlamos largo y tendido sobre esto. Ambos concluimos que la receta era desvivirse por el otro, como una competición, "no te preocupes, cariño, yo me levanto a poner los desayunos, ¡no yo!; yo le doy el biberón, vale, yo recojo, "corazón". "No te preocupes que yo, por enésima vez (mis hijas son unas cagonas), le cambio el pañal a este "angelito", yo les ato en el coche, yo pliego las silletas, etc".Todo, intentado no elevar el tono de voz, y si es con una sonrisa mejor (aunque te mueras de ganas de estampar a alguno, o de gritar unos cuantos tacos) Bueno, sólo llevamos 7 días pero la receta está teniendo sus frutos. Visto de fuera, esto parece un campo de trabajo. Sin colegios, ni chica, esto es el no parar de cocinar, vestir, atender, entretener a críos... Pero, por ahora, está saliendo bien. Nosotros estamos contentos, muy contentos, pero trabajando más que nunca. Efectivamente, lo más práctico es obsesionarse con que descanse "el otro" o por lo menos trabaje menos, y eso funciona. Y reirse mucho, quitando hierro a las cosas, intentado disfrutar de este no parar. Y la única manera de pasar nuestro verano: sin casi un minuto para hablar de nuestras cosas, son este descanso tan "particular". 1ª semana, reto conseguido. Todavía quedan 3...

Javier dijo...

Maria eres una campeona..., de verdad. Te he leido y me he emocionado. Tengo muchas ganas de verte para darte un besazo y agradecerte lo que nos enseñas con tus palabras, guapa. No te preocupes..., ese trabajazo descansa, sobre todo cuando uno se lo toma a broma. Riete, quitale importancia a lo que en algun momento te fastidie (por no decirlo de otra manera), y no dejes de darle un beso a tu marido cuando lo necesite. Un abrazo, maja.