miércoles, 27 de agosto de 2008

Como niños

Tengo el blog parado. Pero no es que no le "tenga ganas", es que estos días han sido "moviditos". He tenido a la familia por aquí cerca, y ha habido que dedicarle tiempo. Sólo quería hacer un comentario de algo que ayer leí, y que he vuelto a comprobar estos días con la familia.
¡Qué importante es hacerse niño! quiero decir: pedir como piden los niños, rogar como ellos lo hacen, tener fe como sólo ellos saben tenerla. Ver a mi sobrina-nieta Sofía que no llega a los dos meses, comportarse haciendo lo único que sabe: llorar y dormir; comprobar como Pablo, María, Carmen, Isabelita, Jorge, Blanca, Almudena que entre todos no llegan a 15 años (entre 0 y 6 años todos ellos), sólo saben comportarse cómo niños: sin darse importancia, confiando en sus padres, agradeciendo el cariño y cuidado con que se les trata, etc., es una verdadera delicia.
Y me preguntaba ¿por qué no soy capaz de vivir yo así? o si quieres, ¿por qué no somos como niños o nos comportamos como niños delante de Dios, y delante de los demás (no me refiero a ser "niñoides")? Me parece que nos damos demasiada importancia, y damos muchísima importancia a cosas que no la tienen. Ya sabes..., la sencillez del niño. Un saludo

viernes, 15 de agosto de 2008

La más hermosa

Dice la Sagrada Escritura y la Liturgia que Jesús es el más Hermoso de los hombres. Me parece normal decir que María es la más Hermosa de las mujeres.
Madre del Amor Hermoso es una de los nombres que más me gustan de la Virgen. Hoy es 15 de agosto, en todos los rincones veneramos, rezamos y cantamos a María. Hoy he podido rezar delante de una imagen de la Virgen del Rosario realmente preciosa.
Le he pedido que nuestros amores sean limpios, hermosos, que reflejen la belleza de Dios y de su Madre. Cuando convertimos el amor en un lugar de egoísmo lo afeamos y envilecemos. También le he pedido a Ella por ti.
Un saludo.

domingo, 10 de agosto de 2008

La santidad joven

Acabo de enterarme, y te pongo este enlace, porque merece la pena. Se trata de la vida de Chiara "Luce" Badano del Movimiento de los Focolares, que la Iglesia la acaba de declarar Venerable por vivir heroicamente las virtudes.
Ya ves, la edad no importa para la santidad. Se puede ser santo, luchar por la santidad con 18 años.
¡Animo!, que rezar y vivir enamorado de Dios no es cosa para gente mayor, o gente seria que no sabe divertirse; verdaderamente, ¡vale la pena! Un saludo.

viernes, 8 de agosto de 2008

Madre sólo hay una

Estoy unos días con mi madre.
Como es lógico, le hago poco caso al blog..., pero únicamente quería poner esta brevísima entrada, para recordarte que madre sólo hay una, y que vale la pena cuidarla. A ver si consigo hacerle que descanse..., aunque no es fácil.

Cuida todo lo que puedas a tu madre, cuéntale cosas, procura que lo pase bien, reza por ella y reza con ella. Es un deber de caridad y de justicia que todos tenemos..., y es un mandamiento de Dios, que también tiene Madre, y eso sí que es algo maravilloso, porque también Él aprendió de su Madre, y nos enseña cómo querer a nuestras madres. Un saludo

jueves, 7 de agosto de 2008

Fin de vacaciones

Se me acabaron las vacaciones. Mañana regreso a casa. La verdad es que con ganas, a pesar de que me espera el trabajo de cada día.
La conclusión que he sacado de estos días es aquello que hace ya muchos años escuché: "descansar no es no hacer nada, sino cambiar de actividad". Esta frase, de San Josemaría Escrivá, me ha ayudado en estos días a volver a experimentar algo tan sencillo cómo saber que el mejor modo de descansar es haciendo descansar a los demás. Te lo aseguro.
Si uno se encierra en su "torre de marfil", y sólo piensa en su descanso, realmente se agota, porque nunca está satisfecho con lo que hace. Un abrazo y desde mi lugar de trabajo seguiré contándote noticias.
Un saludo

miércoles, 6 de agosto de 2008

¿Y tú, te confiesas?

Perdona que hoy ponga dos entradas, ya se que no es lo mejor, pero es que hoy he vuelto a hacer la experiencia, y te lo recomiendo.
Me ha ayudado de tal manera, que no quiero dejar de expresarte mi alegría y mi paz, porque después de una confesión, recibida la Misericordia de Dios, vale la pena expresarlo, gritarlo, ¡cantarlo! si fuera necesario. Si tienes la oportunidad, de verdad, no la dejes pasar.
Quizás te parezca trasnochado, incluso estresante, o es posible que llegues a pensar que es traumatizante..., pero me imagino que puede ser porque hace tiempo que no lo pruebas, o por alguna mala experiencia. Te aseguro, repito, que vale la pena. Hace unos días, vi la cara radiante de una persona que después de experimentarlo, de recibir la Gracia, sólo podía dar las gracias al sacerdote que la atendió, mejor dicho, al mismo Dios que la perdonó. Un saludo

Calores

No se si son los 38º de calor que hoy hace, pero esta tarde no he "dado pie con bola". Lo cierto es que hay personas que aguantan mejor el calor, y otros a los que se nos hace cuenta arriba.
Pero no es del calor de lo que quería escribir, sino de un libro que estoy leyendo y que te recomiendo: Meditaciones sobre la Fe, (Ed. San Pablo), de Tadeusz Dajczer. Ayer leía una frase que me hizo mucho bien, y que te copio. La verdad es que te lo copiaría entero, pero vale la pena que lo leas tu. "Dios, para hacer de ti un signo y servirse de ti, tampoco necesita tu fuerza, por el contrario, necesita tu debilidad" (página. 58).
Me parece acertado y enriquecedor pensar que es así, y que cuando queremos poner en nosotros el punto de apoyo, todo se viene abajo, haga calor o no. En el enlace tienes una entrevista con el P. Dajczer que te puede servir.
Un saludo.

martes, 5 de agosto de 2008

Despacio

Hace unos días tuve una experiencia gozosa. Nada raro, pero que todavía me dura. Pude estar tiempo largo (2 ó 3 horas) en silencio meditando, casi dejando pasar el tiempo, pero en la Presencia de Dios junto a un sagrario. No es que me sobre el tiempo, pero en esta ocasión pude arreglar las cosas para que fuera así.
Fuera no se oía nada (sólo el canto de las golondrinas); mejor dicho, "se oía el silencio". Sin prisas fui meditando unos textos que me lleve para la ocasión, y te aseguro que no fui yo, sino que note cómo esas palabras me iban cogiendo y abriendo el alma (tantas veces dormida por la actividad externa), y fui notando cómo algunas cosas que hasta ese momento me daban vueltas, se iban poniendo en su sitio, sin hacer demasiado esfuerzo. No es que se trate de una experiencia especial, hay muchas personas que habitualmente hacen oración a diario, y en medio de mucho trajín, son capaces de escuchar a Dios; sólo te lo cuento porque me alegré otra vez de descubrir que hay tener "espacios de desierto", momentos de intimidad donde podamos escucharLe. ¿Sabes? el mundo no le escucha, y es tremendo cómo dejar de oír a Dios nos hace olvidarnos de lo Trascendente, y quedarnos en lo superficial. Un saludo

sábado, 2 de agosto de 2008

En el Somontano

Solo decirte que esta tarde me he conmovido al ver a tanta gente (seríamos unos 300) y la mayoría joven, asistir a un rato de adoración con el Santísimo y al rezo del Santo Rosario. Y es que paso unos días en Torreciudad, y esto es una gozada. Parece mentira, pero también la gente joven reza, no sólo están para el botellón.
Hace calor, pero no se siente cuando uno está en familia y descansa procurando hacer descansar a los demás, que te aseguro es la mejor manera de descansar. Un saludo y que descanses. ¡Se me olvidaba! Merece la pena que entres en la página web del Santuario, de la que he puesto un enlace en el nombre, te llevarás sorpresas.

viernes, 1 de agosto de 2008

Iván de Aldénuri

Acabo de leer el primer tomo de esta novela. Me ha gustado mucho. Ya se que no es nueva, pero no había tenido oportunidad de leerla. El autor me ha animado a leerlo, y se lo agradezco. Refleja bien lo que es la amistad y el valor de realizar acciones buenas por los demás, jugarse la vida por quien queremos. Buena lección que me parece tenemos que aprender todos.
Y es que realmente "jugarse la vida por quienes amamos" es algo grande; en el fondo es imitar lo que Cristo hizo por nosotros, y no se si te das cuenta, es lo que muchos desconocidos para el mundo hacen todos los días: madres de familia ignoradas; médicos que trabajan de sol a sol; empleados que tras las "cortinas" de grandes acontecimientos no salen en los periódicos pero son lo que los sacan adelante; sacerdotes que trabajan en aldeitas abandonadas sin que nadie se lo agradezca, y así año tras año; maestros que forman a miles de adolescentes aguantando con paciencia tantas incomprensiones, etc.
Todos ellos son Ivanes de Aldenuri que pasan desapercibidos, pero que hacen posible que seamos un poquito mejores, o al menos, nos lo recuerdan.
Te aseguro que vale la pena ser uno de ellos, aunque nadie te lo agradezca.
Un saludo

domingo, 27 de julio de 2008

Sofía

Acabo de tener la enésima sobrina-nieta (¡cómo pasa el tiempo!). (Mi sobrina es la de la derecha de la foto. Sofía está en brazos de su madrina)
Digo enésima, gracias a Dios, porque no recuerdo qué número hace, pues son ya bastantes los sobrinos/as casados/as. Sus padres (mi sobrina y su marido) ya la han bautizado -también gracias a Dios-, a la semana de nacer. Son unos buenos padres cristianos. Le han puesto de nombre Sofía. La verdad es que el nombre me encanta, me gusta mucho. Todavía no la conozco, espero encontrármela este verano en Galicia, donde sus padres pasan unos días en verano, junto a la ría de Betanzos. Estoy seguro que Sofía es guapísima como su madre, y como todas mis sobrinas, sobrinas-nietas y hermanas (no se me vayan a enfadar), y como mi madre, ¡no faltaría más!
Digo que el nombre de Sofía me encanta por lo que significa: Sabiduría.
Y es que la Sabiduría es algo que hoy día se echa de menos.
Hace un par de días leía en la Sagrada Escritura que fue precisamente la sabiduría lo que Salomón le pidió a Yavheh para gobernar a su pueblo, en lugar de pedirle riquezas o poder:
"Salomón dijo: «Tú has tenido gran amor a tu siervo David mi padre, porque él ha caminado en tu presencia con fidelidad, con justicia y rectitud de corazón contigo. Tú le has conservado este gran amor y le has concedido que hoy se siente en su trono un hijo suyo. Ahora Yahveh mi Dios, tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un niño pequeño que no sabe salir ni entrar. Tu siervo está en medio del pueblo que has elegido, pueblo numeroso que no se puede contar ni numerar por su muchedumbre. Concede, pues, a tu siervo, un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal, pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?".
Salomón pidió la sabiduría para gobernar a su pueblo, Dios se la concedió, y le dió también las riquezas. Nosotros ¿qué pedimos? o mejor dicho: ¿qué deseamos?, porque el panorama que esta sociedad hoy día nos muestra es el dominado por el hedonismo y el relativismo, que no desea otra cosa que un bienestar humano que no entiende, ni quiere entender nada de la Cruz, ni de la verdadera Sabiduría, esa que nos hace semejantes a Cristo, la Palabra, la Sabiduría.
Yo se que que Sofía va a ser sabia (santa) porque sus padres la van a educar para ello (además de guapa). ¿Cuántas ganas tengo ya conocerla!
Un saludo

domingo, 20 de julio de 2008

Vigilia en Sidney

Sólo para que lo veas, medites, disfrutes y te dispongas a preparar la próxima Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Un saludo.

viernes, 11 de julio de 2008

El mundo gira

"La pasión hace girar el mundo, la fidelidad gira en vacío", así decía una de las protagonistas de la ultima película que he visto (Comprométete) al "chico de la película", antes de tener una aventura amorosa (o llámale como quieras) con él.
Verdaderamente es una frase redonda, pero vacía. Sencillamente porque cuando desvestimos la pasión de lo más razonable que tenemos, llega a ser obsesiva y dominante; se convierte en elemento dominador de nuestra vida, y acaba destruyéndola.
Tienes el ejemplo de quienes se han dejado dominar por el juego, por el vino, por la droga, por el sexo, o incluso por el trabajo..., como si fueran "dioses" que organizan a su capricho sus vidas, y deciden qué hacer o cómo actuar en cada momento.
Recuerdo que leí hace tiempo el lema de los cartujos: "Stat crux, dum volvitur orbis" (La cruz permanece firme, mientras el mundo da vueltas).
Efectivamente el mundo gira, y mientras gire estará la Cruz, la Cruz con la que inevitablemente nos encontramos cada día, pero no una cruz sangrante y desagradable, sino una cruz salvadora y alegre.
Seguramente muchos hoy día hemos olvidado -o queremos quitarnos de encima- la Cruz porque nos produce rechazo, y lo que suele suceder es que cuando nos apartamos de esa Santa Cruz, nos encontramos dominados por el capricho, la superficialidad o la frivolidad, que llegan a ser señores de nuestra vidas.
Te recomiendo que veas esa película (aunque hay cosas con las que no comulgo), y que leas el capítulo (Dios es Amor. entonces ¿por qué hay tanto mal?) acerca de la Cruz y del mal de aquel libro de Juan Pablo II Cruzando el umbral de la esperanza.

Un saludo

sábado, 5 de julio de 2008

La Paciencia


Ayer escuché en unas declaraciones de un político de izquierdas la siguiente frase: "La paciencia es una virtud revolucionaria".

Verdaderamente me sorprendió, pues parece como una contradicción: paciencia y revolución. Siempre he entendido "que la revolución hay que hacerla lo antes posible", "que sobran los pusilánimes o acobardados en las revoluciones", que hay que "echarse al monte", "coger las armas", "hacer desaparecer a los tímidos e indulgentes", "que sobran los comprensivos", etc., etc.

Siempre he entendido la paciencia como la virtud que enseña a esperar, a hacer las cosas en su momento, y a tener el acierto de actuar cuando es preciso, ni antes ni después.

De todas formas me acordé de aquella frase de que "el cielo es para los valientes", y pensé que verdaderamente el paciente es un valiente que sabe esperar, y que entiende que hay que rebelarse ante la mayor esclavitud que es la del pecado. Te copio una frase que siempre me ha gustado:

"La religión es la mayor rebeldía del hombre que no tolera vivir como una bestia, que no se conforma —no se aquieta— si no trata y conoce al Creador. Os quiero rebeldes, libres de toda atadura, porque os quiero —¡nos quiere Cristo!— hijos de Dios. Esclavitud o filiación divina: he aquí el dilema de nuestra vida. O hijos de Dios o esclavos de la soberbia, de la sensualidad, de ese egoísmo angustioso en el que tantas almas parecen debatirse." (San Josemaría)

Tenemos que ser "revolucionarios del amor", pacientes con los defectos de los demás, pero atrevidos y valientes para hacer la verdadera revolución que hoy el mundo necesita, la del Amor.
Un saludo.

miércoles, 2 de julio de 2008

Hacemos las maletas

Seguramente estos días estarás haciendo las maletas..., o quizás a mitad de mes, o en agosto.
El caso es que medio país se pone las bermudas, la camiseta de verano, las chanclas; en la mochila mete el bañador (o lo lleva puesto) y la toalla. El coche va lleno de maletas, bicis, cachivaches de todo tipo; nos dirigimos a descansar -mejor dicho, a intentar descansar- a la playa o al monte... ¡Llegó el verano!
Hoy he hablado con dos o tres madres de familia. Mientras las escuchaba por el móvil, oía un montón de gritos, carreras, estruendos de todo tipo..., que incluso impedían escucharlas bien. En cada caso los niños (son familias numerosas, ¡olé, por ellas!) no les dejaban ni hablar ni escuchar... ¡es el verano!
Puede parecer que tener a los niños en casa, dedicarles más tiempo, ocuparles el día sea un engorro infinito, pero al mismo tiempo, también eso hace familia (incluidas las pequeñas peleas), se aprende a convivir, a quererse más, sencillamente porque se está más tiempo junto.
Organizamos el verano de muchas maneras. Pero me preguntaba esta mañana, ¿lo montamos al margen de Dios y de los demás?
Ayer me contaba un amigo que estuvo en la Expo de Zaragoza, que le sorprendió ver en la pabellón de la Santa Sede una pequeña capillita donde se podía rezar, con la presencia de Dios en el sagrario. Me alegré infinito.
Ojalá también en el centro de nuestros veranos y de nuestras familias esté su Presencia de modo permanente, y nos montemos estos días de descanso contando con El, descansando en El.
Un saludo

viernes, 27 de junio de 2008

La Cenicienta


Siempre me ha gustado la historia de La Cenicienta. Es la representación de quien parece “condenado” a fracasar, y finalmente sale de su ruina por un milagro, el triunfo de los pequeños, de los que no pueden nada.

Al mismo tiempo, me parece que el éxito no es consecuencia de un “golpe de suerte”, como si la vida fuera simplemente de jugar a la lotería y esperar que llegue el día que nos toque. Pienso que hay que vivir cada día con todas sus consecuencias, exprimiendo cada minuto en saber hacer el bien, o como decía San Josemaría: “dando a cada segundo vibración de eternidad”.

He pasado unos días estupendos en Valencia y en Villagarcía de Arousa junto a un buen grupo de amigos todos ellos sacerdotes, como yo.

La verdad es que he descansado, y una vez más me he confirmado en la idea de que vale la pena haber respondido con un sí a la vocación.

He estado con sacerdotes de muy distintas edades, desde los 30 años como Sergio y Yago (de Castellón) y Alberto -“Panchito” para los amigos- (de Vigo), hasta los 80 como D. Aurelio (en Valencia), o D. Antonio (de Lugo). En todos ellos he visto alegría y seguridad en su camino, con muchos o pocos años de sacerdocio.

Te aseguro que en todos nosotros la vida no se desarrolla como si nos despertáramos de un sueño, y volviéramos a una vida real triste y aburrida, como cenicientas que se encuentran con la varita mágica que les cambia su vida sin buscarlo, pero que no viven en la realidad.

La vida de todos nosotros no es un pasar sin pena ni gloria, esperando que inesperadamente venga un “príncipe azul” que nos descubra que nos ha tocado la lotería. Me parece que sería un enorme error pensar y vivir así.

La verdadera felicidad de un sacerdote se encuentra en la realidad de la misma vida que día a día, vive. Lo nuestro es una llamada divina, y una respuesta generosa a esa voz de Dios, que se forja día a día en el sí cotidiano por encima de rutinas y aburrimientos, en el sí del alma enamorada: esa es la vida de un sacerdote. Así es, te lo aseguro, aunque algunos te cuenten otra cosa. Un saludo


jueves, 26 de junio de 2008

Cuando calienta el Sol


Ya hemos alcanzado el 21 de junio, que según los expertos comienza el verano. No se si el tiempo nos dice lo mismo, pero en verano estamos.
Siempre me acuerdo de las canciones de verano…, las que se cantaban más o sonaban más en ese tiempo: “cuando calienta el sol”, “Eva Maria se fue”, “Maria Isabel”, “Aquí no hay playa”, “Opá, yo viazé un corrá”, etc. Es como si despertáramos del letargo del invierno, y la gente saliese de sus “cuevas” para lanzarse a la calle, a las playas –que llenamos-, a las piscinas, al monte, etc., al margen de lo que hemos vivido hasta ese momento.
Por otra parte, basta salir a la calle para comprobar como combatimos el calor: arrimándonos a las sombras, degustando helados, pasando el día en la playa, o en las piscinas, accionando el aire acondicionado en casas y coches, etc., y también quitándonos toda la ropa que podemos, porque molesta.
Me sorprende, pero parece que esta ultima es la mejor manera, al margen de eso de lo que hablaban nuestras abuelas, pero que sigue en pie, y que ¿te acuerdas?, llamábamos, pudor.

Hace poco leía en un artículo escrito por Blanca Castilla las siguientes ideas:

Pienso que el pudor es como la salvaguarda de la intimidad, la prueba de que la persona tiene intimidad y no una existencia meramente pública. El pudor acompaña siempre a la persona y su desaparición comporta una disminución de la personalidad. La clave del pudor es que el hombre es un ser personal; se pierde el pudor porque se debilita el sentido de ser persona o por un ambiente que fomenta la despersonalización y la masificación.

Cuando se habla de pudor, aunque salvaguarda todos los aspectos de la intimidad, se suele entender generalmente pudor sexual, que es quizá su sentido más característico o el más atacado. Se trata de una actitud de disimular u ocultar los órganos que determinan el sexo, sobre todo, frente al otro sexo. El pudor del cuerpo se manifiesta cubriendo la desnudez. El modo de cubrirlo obedece a criterios culturales. A veces el vestido puede ponerlos más en evidencia. Lo común a todas las culturas es la tendencia a ocultar los valores sexuales, en la medida en que constituyen en la conciencia un “objeto de placer”.

El pudor es la necesidad de impedir que el otro reaccione ante el cuerpo de una manera incompatible con el valor de la persona. Dicho con otras palabras el pudor es la salvaguarda de la intimidad. La intimidad es una característica del hombre como ser personal. Es más, la intimidad en último término es la persona misma. Ser persona, desde el punto de vista filosófico, consiste, a diferencia de las demás realidades del cosmos, en tener el propio acto de ser en propiedad. Por eso se ha podido describir a la persona como «alguien delante de Dios y para siempre».

La persona está constituida por un núcleo interior del cual nacen sus acciones, del cual ella es propietaria, y nadie más (excepto Dios) tiene derecho de propiedad sobre ella. La persona es dueña de sí, tiene derecho a la autodeterminación, y nadie puede poseerla a menos que se entregue. Ahí radica su dignidad.

Presentarse como personas. Tener en cuenta la psicología del sexo contrario para guardar lo que el otro puede deformar. Presentarse como imagen de Dios y dejar que ella brille en nosotros, agradando y elevando conjuntamente.

Se puede y se debe atraer sin despertar los “instintos” de los demás, que les dificultan reaccionar como personas ante las personas.

Ojala sepamos ver a los demás con los ojos limpios de quien descubre detrás de la elegancia, la belleza de Dios en nosotros, el reflejo de Quien nos ha creado.

Perdona que me haya alargado en este artículo, pero me interesaba reflexionar contigo acerca de este tema. Un saludo

lunes, 23 de junio de 2008

San Iker Casillas

Seguramente también tu estabas delante del televisor y te emocionaste viendo volar a "San Iker" que paraba los penaltis a Di Rossi y a Di Natale, pero no se si oíste los comentarios de la SER-donde también en esas ocasiones rezan-, porque uno de acuerda de Santa Bárbara cuando truena.
Te dejo un enlace para que lo oigas y disfrutes. ¿Estaremos volviendo a la España de siempre?, o ¿es que quedan todavía esas esencias de siempre y nos acordarmos del Padrenuestro cuando realmente lo necesitamos?
Hay que reconocer que son los mejores en esto de retransmitir partidos de fútbol, nos guste el balompié o no, nos guste la SER o no. Un saludo.

sábado, 21 de junio de 2008

¡Alzad la mirada!


¡Alzad la mirada!
Verdaderamente es importante que alcemos la vista para ver más allá de lo que nuestros pobres ojos pueden descubrir. Vivimos tan a ras de tierra que no es sencillo darnos cuenta de muchas de las cosas que pasan a nuestro alrededor, más todavía: nos miramos tanto a nosotros mismos que nos parece que somos el centro del Universo, o como vulgarmente se dice, el ombligo del mundo.
Fácilmente se nos pasan cosas que ni percibimos, tantos detalles que parecen pequeños y son importantes, y que están en la gente con la que nos cruzamos, en tantas miradas de personas que desconocemos, pero que están pidiendo a gritos que les miremos, que no pasemos de ellas, que necesitan, al menos la luz de nuestra mirada llena de comprensión.
Fue hace unos días, cuando me encontré por la calle con un chico de apariencia joven, pero con esa cara característica de quien tiene un claro retraso mental.
Me sorprendió porque iba mirando a la gente, hablando con quien se cruzaba (ignoro si los conocía o no), no como va un loco, sino como quien tiene algo que decir, algo que trasmitir (supongo que su inmensa alegría). Con quien se cruzaba tenía un detalle, le dirigía unas palabras: ¡ya podemos pasar, el semáforo está verde!; ¿es suyo este niño?, ¡son iguales!; ¡qué perro tan bonito tiene!, ¿me deja acariciarlo!?
Me acordé de aquellas palabras dirigidas a quien iba pasando haciendo el bien, derramando alegría, paz.
¡Qué sencillo es dar lo que uno tiene y hasta lo que no tiene, cuando hay esa disposición interior de mirar a los demás! Seguramente habría menos tensión y más paz entre nosotros, si fuéramos más conscientes del bien que podemos hacer con una mirada de Amor, y una sonrisa de compresión. ¡Alzad la mirada!
Un saludo.

viernes, 20 de junio de 2008

Saturado de Fútbol


Estoy saturado de fútbol.

Da la impresión de que no hay otra cosa en la tele y en Internet que ver si nos “vengamos” del codazo de Tassoti a Luís Enrique hace ya 14 años, o si, como es ya costumbre, volvemos a caer en Cuartos de final por enésima vez. Ignoro qué pasará el domingo, pero ya me imagino lo que los periódicos dirán al día siguiente: “pudimos ganar, merecimos empatar y acabamos perdiendo”, ó “jugando así, no ganamos ni a las canicas”, ó “Porca miseria!”, etc.

Sea lo que sea, que nos dejen ya en paz con tanto fútbol en la Sexta, la Cuatro o la TVE… ¿Será que no tenemos otros temas en los que pensar?, o ¿qué no somos conscientes que hay otros asuntos que realmente nos importan?

Quizás sea un modo de vivir, o afrontar la vida. Pero te aseguro que por ahí no vamos a ninguna parte.

Estaba en este pensamiento, cuando llamé a un matrimonio amigo, al que quiero con toda el alma, y hablamos un buen rato sobre los últimos acontecimientos de la familia. Fue una conversación amabilísima de la que salí realmente confortado (siempre me pasa cuando hablo con ellos) ¡¡¡¡y no hablamos de fútbol!!!!

Al final de la conversación les pedí un favor para otros amigos a los que ellos no conocen que me costaba decirles, pues sabía con certeza que les podía comprometer. La respuesta me dejó conmovido: “no tienes que darnos más explicaciones, pues tus amigos son nuestros amigos”. Pensé en lo impresionante que es una amistad como ésta -a pesar del paso de los años y de que apenas nos vemos-. Es algo que permanece, se guarda en el corazón y conmueve. Doy gracias a Dios por tener amigos así: que no te hablan de fútbol y que jamás te fallan.

Un saludo.